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viernes, 12 de junio de 2015

¿ME ESTOY HACIENDO MAYOR?

Evidentemente si. Como todos. Puede que esté pasando la tan traída y llevada crisis de los 40 a mis 38. Eso que llevo por delante.

Siempre me han parecido una tontería esto de las crisis de la edad, los síndromes postvacacionales y similares. El problema no es que tengas taitantos años ni que tengas que volver al curro después de estar cual gamba en la playa, el problema es que en algún aspecto no estás satisfecho con tu vida. Háztelo mirar.

El caso es que el paso del tiempo deja su huella indeleble quieras o no: Sufro una inevitable oxidación corporal; acumulaciones adiposas que antes no estaban, canas irreverentes que retan a cualquier tinte, olvidos y descuidos antes impensables, clara regresión de mi función multitarea, manifiesto incremento de mi plazo de recuperación post-party... Y todo esto se me revela como la más cruda de las realidades cuando en la pescadería me sueltan un ¿Señora, qué va a ser? ¡¡¡Por favooooooor...!!! ¡Qué carencia de estrategia de negocio! Ya no vuelvo más.

Pero bueno, esto no es lo que más me preocupa porque prefiero cumplir años a no hacerlo. Evidente. La decrepitud es inevitable y soy consciente de que a menos no va a ir por mucho que me ponga ropa de Bershka, me suba a unos tacones imposibles y me crea que no se me distingue entre cuadrillas de universitarios un sábado noche. ¡Con lo que yo he sido!

Lo que realmente me atormenta es que me esté quedando obsoleta. Si. Obsoleta en toda la amplitud de la palabra: Anticuada, caduca, arcaica, demodé, desfasada. Vamos, en la absoluta inopia de la típica madre carroza. Éste es el punto clave de mis desasosiegos; soy mamá. Mi Lolita ya tiene casi dos años y no nació con un pan debajo del brazo, nació con un iPhone.

Mi preocupación no es tanto el avance tecnológico del que a duras penas intento estar al corriente. El problema es que estas tecnologías han cambiado la manera de vivir y de relacionarse de niños, jóvenes y mayores. Lo de los mayores me importa tres. Como si a los 45 tacos te quieres volver hikikomori para los restos. Pero los niños y la juventud si me preocupa. De su felicidad y de lo que conozcan y aprendan en esos años dependerá su fuerza y su habilidad para afrontar el futuro. Lo que yo viví de pequeña no es lo mismo que viven los niños ahora y vete tú a saber qué será dentro de doce años cuando mi Lolita tenga 14 y se piense que lo sabe todo y que tiene todo bajo control (como hemos pensado todos a esa edad). Pues es muy probable que entonces sus padres de 50 primaveras estén a por uvas. Y luego dicen que no es problema lo del retraso en la maternidad.

Que me embalo. Ya me he puesto intensa pero es que no es tontería lo de la brecha generacional. El otro día le pregunto a un vecino que qué tal le había ido la selectividad y el tío me contesta que bueno, había sacado un 10,24.

¿??????...

No sabía si felicitarle o darle el pésame. En mis tiempos esa nota no existía. He aquí un claro ejemplo de máxima ignorancia por mi parte. Por no hablar de que no me aclaro con eso de la ESO. Que tengo que andar con equivalencias absurdas con la EGB para saber qué curso está estudiando mi sobrina de 9 años. Por otra parte me digo, ¿para qué me voy a esforzar en informarme sobre este sistema educativo si para cuando llegue mi Lolita ya habrá cambiado veinte veces? No sé, son cosas que me inquietan.

Por no hablar de lo que serán las profesiones en un futuro. A mis padres les dices que fulanito es Social Media Manager y se quedan con cara de pez.

Y a muchos de mi generación nos hubiera gustado haber sido más espabilados para haber hecho un reciclaje a tiempo de nuestros obsoletos estudios. Ahora te preguntas ¿Cómo no lo vi venir? Y te das con un canto en los dientes si tienes un trabajo tradicional y más o menos digno.

Y a otros muchos de mi generación se le sigue quedando cara de pez.

¿Seré capaz de enterarme de qué hablará mi hija en un futuro? ¿Seré capaz de aconsejarla como es debido?

Divagaciones en la madurez. Ahora me voy a leer un cómic y el lunes ya empezaré dieta, vida sana y un curso para madres inquietas.

*Todas las ilustraciones son de Agustina Guerrerohttp://guerreroagustina.blogspot.com.es/ Me declaro fan total.

8 comentarios:

  1. Obsolescencia programada o la cruda realidad.
    Cuando la vida comienza a adelantarte por la derecha, hay que hacer un esfuerzo más por seguirle la pista, tampoco muy de cerca, que muchas cosas son flor de un día y a lo que te has familiarizado con ellas desaparecen ;)
    Un saludo

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    1. Si Pilar. Cada vez intento practicar más el Carpe Diem, que me resulta lo más saludable. Pero la cosa es que me da una rabia terrible que me adelanten por la derecha aunque sea ley de vida.
      Muchísimas gracias por seguir leyéndome a pesar de mis intermitencias blogueras. :)))

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  2. Lo harás estupendamente. En el 90% de los casos, acertar con los hijos es una mera cuestión de buena voluntad y, lo realmente difícil, reiterado esfuerzo diario para que esa buena voluntad se lleve a cabo. Pero donde debo colocar un nubarrón es con las nuevas tecnologías: son una desgracia -inevitable desgracia- para muchos niños y adolescentes. Antes, un@ chaval@ podía sufrir un problema de acoso de 8.30 a 14.30. Ahora, si existe ese problema, dura las 24 horas del día gracias a las nuevas tecnologías. Pero es el peaje que todas las sociedades pagan al mal. En otras se tira a la gente al interior de un volcán.

    PD Ahora la Selectividad es sobre 14. Además de los exámenes obligatorios que suman 10, existe una fase específica a la que se presenta quien quiere -o lo necesita- que aporta hasta 4 puntos más.

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    1. ¡Ay Mikel! Siempre útiles y prácticas las opiniones y datos que ofrece un docente. ;D
      Te agradezco un montón la aclaración de la selectividad que ni tiempo había tenido para consultarlo.

      Respecto al tema del acoso, como dices, creo que puede llegar a ser incluso más terrible que en nuestros tiempos. Porque acoso siempre ha habido. Lo importante sería plantearse porqué ocurren estas situaciones y no quedarse en la resignada frase anterior. El caso es que aparte de lo terrible de la situación, lo siguiente más lamentable es que los padres no se den ni cuenta. No quiero ni pensarlo.

      De momento continuaremos con buena voluntad.

      Muchos saludos educativos!

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    2. La buena voluntad es el 90%, un porcentaje de éxito que seguro todos firmamos.

      Siento decir esto pero, no lo dudes, ahora el acoso es mucho más terrible. En nuestros tiempos (aquí soy generoso con mi edad, yo soy de un decenio anterior) podías decir: "Hasta mañana, cabrón... ¡y que os den!". Y refugiarte en tu familia, cuadrilla o un cómic. Ahora el cáncer está siempre activo en forma de "grupo de wasap" o retwitteo (por cierto, el twitter es lo que realmente debiera asustar a los padres. Nuestra unidad de lectura significativa fue "el libro", "el capítulo", "la página" o, en el peor de los casos, "el párrafo". Ahora es el twitter. Intenta reducir cualquiera de tus locas pero brillantes reflexiones a un máximo de 140 caracteres y verás como se desvanece el 90% de la información). El acoso existía y existe porque el "homo sapiens sapiens" es así y llevamos el huevo de la serpiente en nuestro interior. Lo único factible es minimizar daños y en Navarra no lo estamos logrando. En Finlandia sí.

      Por mi dilatada experiencia te diré que generalmente los hijos de padres que hacen tus reflexiones, meditan y dudan no suelen contarse ni entre las víctimas ni entre los verdugos. Finalmente existen ciertos arquetipos familiares o sociales que conducen a esos roles indeseables. Suena determinista, pero se repite con terrible regularidad.

      Muchos saludos pre-sanfermineros!

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    3. Cruzaremos los dedos con este tema. Desde luego las noticias que se oyen últimamente son para echarse a temblar.

      Lo único que tengo claro es que lo del twitter no es para nosotros con lo que nos gusta una disertación. Jajaja!!!

      ¡Ya falta menos! Tachún, tachún, tachún...!!!

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  3. Yo creo que piensas mucho ;) el paso del tiempo va haciendo que las cosas encajen o terminen de desencajarse. Dentro de un tiempo tal vez te veas, como me pasa a mí ahora por ejemplo, en la tesitura de elegir si tu hijo juega en el equipo del colegio o en uno "de verdad" un concepto que me cuesta hasta verbalizar y que, hace unos años, no sabía ni que existía, pero es lo que tiene el paso del tiempo que nos da solera y no deja de sorprendernos. Y oye, teniendo en cuenta que no te vas a librar de que, durante mucho tiempo, tu agenda social será la de tu Lolita, no te preocupes que ya tendrás tiempo de reflexionar y compartir experiencias en esas "deliciosas" jornadas que tendrás que pasar con los padres de las amigas de tu hija. Besos.

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    Respuestas
    1. ¡Uf! Lo de darle vueltas al coco es una característica intrínseca en mí. Intentar despreocuparme también me da muchos quebraderos de cabeza, así que me doy por vencida.

      De todas maneras me dejas mucho más tranquila con tu comentario sobre mi agenda social. ¡Ja! Es que es algo que ya empiezo a intuir.

      Solo me queda darte la enhorabuena por lo buen deportista que tiene que ser tu chico. Más valen esas preocupaciones que no otras. ;D En todo caso ahí estarmos, en la brecha.

      Me paso por tu blog a ver las novedades. Que te tengo abandonao!!!

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